‘Los ‘bárbaros’ del siglo XXI’

Junio 21, 2008 | Por: Amanda Arboleda |

Fuente: EL TELÉGRAFO

Escrito por: Erika Sylva Charvet
Columnista
esylva@telegrafo.com.ec

Parece una ironía, pero a medida que la pobreza y el subempleo han crecido en las urbes, ciertos municipios se han afanado en ocultarla a través de políticas orientadas a “limpiar” las calles de “informales”, basadas en discursos que los han asociado con lo” sucio”, lo “feo”, lo “insalubre”, lo “fétido”, el “caos” y la “delincuencia”, frente a cuya “barbarie” los Cabildos han debido jugar el rol “civilizador” de poner “orden”, cuidar la higiene, recuperar el ornato y reforzar la seguridad. Los conceptos acuñados por los Municipios de Quito y Guayaquil para legitimar esta cruzada han sido “recuperación del Centro Histórico” y “regeneración”. En el primer caso, una especie de rescate del núcleo étnico blanco-europeo materializado en los monumentos coloniales; en el segundo, la intención de rehabilitar a algo/alguien “degenerado” o de hábitos reprobables, según la definición lingüística de regenerar. La idea de los/as ambulantes como contaminantes del espacio urbano expresa, de otra manera, el imaginario racista de que lo que contamina el Ecuador son los “otros”: indios, negros, cholos. Hay, pues, que invisibilizarlos, concentrarlos en ciertos recintos para que no afeen la belleza del paisaje. Estas prácticas excluyentes han sido bien conocidas por nosotros/as desde la colonia. La segregación habitacional, el control, la represión, e incluso la expulsión de indios y negros de sus asentamientos fueron comunes entre los cabildos sudamericanos en el siglo XVIII, sustentados en imaginarios en torno a su ociosidad, libertinaje, embriaguez y asociación con la delincuencia. Recordemos, si no las leyes contra el “libre tránsito” o la “vagancia” vigentes en el Ecuador del siglo XIX que prohibían la ocupación de ciertos espacios a los/as campesinos/as. ¿Hemos vuelto a la Colonia?

“Estas prácticas excluyentes han sido conocidas por nosotros/as desde la colonia…”

Me pregunto si se les habrá ocurrido alguna vez a los actuales Alcaldes de Quito y Guayaquil indagar sobre el significado cultural del comercio para nuestras poblaciones, o promover investigaciones en torno a la ancestralidad del intercambio al aire libre y su rol en las relaciones sociales populares. Porque la construcción nacional y democrática de lo urbano no puede hacerse reeditando prácticas segregacionistas coloniales, ni ahogando la antigüedad del comercio popular -muy anterior a la conquista-, ni privilegiando los monumentos por sobre el ser humano. Por ello, el artículo de la Asamblea Constituyente que protege el derecho al trabajo autónomo y prohíbe su criminalización es histórico, tiene profundas connotaciones culturales y debe ser defendido contra quienes lo han distorsionado en su afán de mantener un inadmisible estatuto colonial de exclusión social. Es hora de que los municipios cambien y construyan un nuevo concepto de lo urbano que incluya al pueblo como parte de la belleza del paisaje, recuperando la ancestralidad del comercio al aire libre como elemento fundamental de identidad local.


Comentarios

2 Comentarios hasta el momento

  1. Juan Montalvo en Junio 22, 2008 14:17

    Reproducir este malintencionado y distorsionador artículo en su blog de Asambleísta dice muy poco a su favor, estimada Srta. Arboleda. Extrapolar el tema del control de la venta ambulante en espacios públicos hacia un debate sobre, nada menos que el racismo, es irresponsablemente perverso pero,, sobre todo, es falso. ¿Acaso cree Ud. que si un ciudadano caucásico se pusiera a vender ambulantemente, sin permiso, en las calles, a dicho ciudadano no se le aplicaría la misma exigencia que a los indios/negros/cholos? Defender ese argumento sería risible si no fuera porque detrás de esa defensa se esconden motivos de ruindad sin límites al fomentar el odio hacia las autoridades del cabildo usando un calificativo tan lleno de connotaciones negativas como “racista”. Lo que debería hacer Ud. como Asambleísta es denunciar este tipo de manipulaciones mediáticas que no hacen ningún bien al país, peor si provienen de un medio público pagado por todos. No sea Ud. ingenua, y utilice sus juveniles energías en defender la libertad por encima de todo, que históricamente, ha demostrado ser la única forma posible para garantizar el progreso de los pueblos.

    Saludos Cordiales.

  2. Carlos Ortiz en Julio 5, 2008 23:09

    Creo que el oportunismo en los sectores políticos en el país en los ultimos años ha sido manifiesto sin excepción. La “izquierada” confundió la crítica al capitalismo o se olvidó de ella y se lanzó a parchar el sistema al cual combatian o criticaban y repitió los mismos errores que cometieron hace años los llamados cabezones o revisionistas y al cual esa izquierada supuestamente “combatía”. Lo peor de todo es que consideran que combatiendo a funcionarios de segunda categoría como son los alcaldes (Especificamente de Quito y Guayaquil), estan combatiendo al imperio o al capital. (craso error) y, lo que es “significativo”, renunciaron al mismo Marx cambiandolos por Bolívar, Chávez o Morales (ni siquiera por Fidel). ¿No esta todavia vigente la cita de “proletarios del mundo uníos” cuando los migrantes a todas partes donde salen terminan haciendo labores de obreros o de campesinos?
    Hablo de oportunismo también por que se olvidaron de criticar a los que hasta hace pocos meses pertenecían a la partidocracia como muchos alcaldes con protuario judicial que cometen esos “controles a los informales”. Pero que pasan desapercibidos por que ahora son “correístas” por arte de magia. Considero que mientra exista pobreza y caos social, los vendedores informales serán el pan de cada día en las ciudades. Lo importante es que no sean manipulados políticamente por ninguno de los “bandos” pero, lo querramos o no, tienen que someterse a un reglamento de funcionamiento porque tampoco creo que estará usted de acuerdo que a la puerta de su casa le pongan un puesto de venta de pescado camarón o tripa asada.
    ¿Verdad que sería desagradable?
    Saludos

Nombre

Email

Sitio Web

Comentario

*
Para comprobar que usted es una persona (y no un programa malicioso), escriba la palabra de seguridad mostrada en la imagen.

Anti-Spam Image

[x] Cerrar
E-mail