Jul
21
Fuente: EL TELEGRAFO
Escrito por: Juan J. Paz y Miño Cepeda
Como historiador, guardo un serio escepticismo frente al futuro de la democracia ecuatoriana y las transformaciones sociales que puedan hacerse, precisamente por la comprensión de los procesos pasados que han forjado el presente.
Desde que se fundó la república (1830), también en el siglo XIX hubo ofertas de cambio y democracia. Pero el dominio oligárquico-terrateniente siempre fue el obstáculo central. Conservadores y liberales, caudillos y dictadores, normalmente respondían a esos intereses. Disputaron el poder administrativo estatal, pero no alteraron el poder real: esa dominación. Y fueron escasas las medidas sociales tomadas bajo algunos gobiernos.
Después de la Independencia, solo la Revolución Liberal (1895) introdujo cambios sustanciales en el Estado, la legislación y la cultura. Pero aún así, el Ecuador continuó como país agrario, atrasado, con una poderosa oligarquía bancaria, comercial y terrateniente que contrastaba con la pobreza generalizada y la explotación a los trabajadores.
“Las tendencias progresistas fueron revertidas por la hegemonía económica de una elite”
Recién en el siglo XX se consolidaron las formas capitalistas y nuevas clases configuraron los escenarios políticos. Gracias a la presencia popular y la conciencia movilizada por las luchas sociales, progresivamente el Ecuador conquistó mejores bases para la democracia institucional. Pero un examen de los gobiernos también demuestra que han sido escasas las oportunidades para los cambios, porque tampoco se logró revertir la dominación de las nuevas oligarquías, a cuyos intereses normalmente ellos se subordinaron. Incluso los ciclos “democráticos” estables son contados: entre 1916-1925 (y con fraudes), 1948-1960 y desde 1979.
En los últimos veinticinco años, las tendencias progresistas fueron revertidas por la hegemonía económica de una elite empresarial “neoliberal” y la dominación institucional de la clase política partidista. Se afirmaron nuevos poderes oligárquico-capitalistas, preservados por gobiernos que alimentaron la desinstitucionalización del Estado Nacional.
Entendido así el proceso contemporáneo, la Asamblea Constituyente y la nueva Constitución cumplida abren un nuevo ciclo histórico, que es lo que precisamente han tratado de frenar los grupos del poder anterior. Porque en la medida que hoy existe una oportunidad para avanzar por lo menos algo más frente a ese poder tradicional, el proceso constituyente que vive el Ecuador es un momento excepcional e inédito, dentro del cual hay que ubicarse para no desaprovecharlo.
El futuro es más inquietante. Porque si en el mediano plazo finalmente logran imponerse los intereses económicos y sociales de las modernas oligarquías, otra vez el Ecuador habrá perdido una nueva oportunidad para los cambios. Quizás conviene recordar que el proceso revolucionario que condujo a la progresista Constitución de 1945, precisamente fue frenado por la reacción de los poderes oligárquicos y la inmediata Constitución de 1946. Y que la progresista Constitución de 1979 fue atacada y reformada hasta que se dictó la neoliberal Constitución de 1998, todavía defendida por el poder tradicional.
Jul
18
¡YA SOMOS FAMILIAS! (a propósito de nuestros nuevos derechos colectivos)
Buena lecturaEscrito por: Betty Tola | Dejar un Comentario
‘ La proba familia ecuatoriana ‘
Fuente : EL TELÉGRAFO
Escrito por : Amelia Ribadeneira, columnista ( aribadeneira @ telegrafo . com . ec )
La familia está compuesta por mamá, papá e hijos. Qué bonito, así mismo dijo diosito, papá, mamá e hijos. Pero resulta que los asambleístas malvados de Acuerdo País y sus perversos aliados introdujeron en la nueva constitución un artículo que dice que hay diversos tipos de familia: la familia extensa, la monoparental, la de madre soltera, la de padres separados, la que se conforma en la cotidianidad. ¡Elé! Qué locos están, ¿dónde se han visto esas familias?
Porque en el Ecuador las familias son bien compuestitas con mamá y papá. Si muchos de nuestros papacitos deberían tener reconocimiento público con placa y todo. Prohombres que nunca han faltado a su casa, que jamás le han pegado a la mujer. Si las cifras de la violencia intrafamiliar son un invento de las feministas del Conamu y del Cepam, ellas se inventan todito para justificar la desordenada vida de las mujeres. Ciertito. Falso ha de ser que en el 2004, 2005 y 2006 “las comisarías de la Mujer y la Familia receptaron un promedio anual de 58.366 denuncias de violencia. Solo en el 2006, se receptaron 60.860. El 87% de las denuncias, es decir casi 9 de cada 10 denuncias son presentadas por mujeres víctimas de esta violencia”. Y ni hablar de esas mamacitas que masacran a los hijos por su bien con la anuencia del papá.
“Deberíamos sentir orgullo por los presidentes o diputados que salieron…”
Pero eso no ha de ser en el Ecuador, porque las familias que defienden los grupos extremistas son familias perfectas. No son familias de madres solteras porque esas ya generan sospechas, uh, qué vida habrán tenido para no tener marido. Tampoco es posible una familia de papás solteros, viudos, separados con hijos, peor esos, qué hacen cumpliendo el rol materno, de qué tendencia… serán. Ni tampoco esas familias de nietitos y abuelitas, elé, eso no pasa aquí. Los constituyentes tienen que reconocer que la familia está compuesta por mamá, papá e hijos, el resto no son familias. ¿Qué serán?
Las familias de mamá y papá son perfectas. Si debemos agradecer a esas familias probas que han parido y formado los hijos que nos han gobernado, por ejemplo. ¡Vea! Qué calidad de patriotas nos han dado, qué muestra de ética y de sapiencia. Si deberíamos sentir orgullo por esos presidentes, por esos ministros, por esos diputados, por esos asambleístas que salieron de familias compuestitas según la Constitución.
Esa gente mala que viola, que mata, que asalta, que roba al Estado, que corrompe, que quiebra bancos, que se hace periodista y hasta presidente de la República de qué familias habrá salido. ¡Que preocupación! Más todavía si la familia es la célula fundamental de la sociedad, ya nos jodimos todos, no hay futuro así…
Y para colmo estos asambleístas que no tienen nada que hacer se ingenian estos derechos raros. Se les ocurre inventarse esto de las diferentes familias y peor todavía que el Estado les dé protección y les ampare. Es decir, la plata del Estado, nuestra plata, para proteger a estos hijos de madres y padres separados, de madres soleras, de familias de emigrantes… Me muero, ¿dónde se ha visto? Sí, la familia ecuatoriana, tal como dice la actual Constitución, es perfecta.
Jul
16
Con un promedio de 104 asambleístas presentes, se aprobaron 21 artículos y nueve transitorias sobre el Título VI, del Capítulo IV: De una Vida Digna para todos y todas, sección Segunda: Derechos; la Construcción de Potencialidades Humanas y de una Vida Digna en Paz; del Sistema Nacional de Inclusión y Equidad Social, de la Educación, de la Educación Superior (Parte ‘A’). Ver el documento completo en www.asambleaconstituyente.gov.ec