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EL PROCESO CONSTITUYENTE ECUATORIANO, ¡A PASO DE VENCEDORES!
Julio 5, 2008 | Por: Eduardo Zambrano |
La Asamblea Constituyente debe concluir la redacción de la nueva Constitución el próximo 25 de julio, cuando se cumple el plazo establecido en su Estatuto, y debe obedecer el mandato que le ha dado el pueblo para cumplir con su misión en un tiempo determinado.
Hoy, a tres semanas de esa fecha, la Carta Magna está casi lista, sus artículos fueron elaborados y votados en las mesas constituyentes, llevados a primer debate y sólo resta la aprobación de estos en segundo debate en el Pleno de la Asamblea Constituyente. Ratifico la nueva Constitución estará lista el 25 de julio próximo.
Cuando estamos a punto de lograr el objetivo inicial de este proceso constituyente, es importante recordar que éste es UNA EXPRESIÓN NACIONAL.
Del triunfo electoral a la Constituyente. La soberanía reside en el pueblo
Lo político superó a lo jurídico, el pueblo ecuatoriano ha dicho ¡basta ya!, cansado de ser utilizado en forma grosera por las élites políticas, grupos de poder, sectores dominantes, que lo único que han querido es perpetuarse en el control del poder político del país. Por ello, la mayoría de ecuatorianas y ecuatorianos exigimos con el voto popular una Asamblea Constituyente de plenos poderes para transformar el país desde sus cimientos, pero la oligarquía, junto con la burguesía y sus acólitos, una vez más, salieron al paso para tratar de impedir esta justa aspiración popular. EL PUEBLO LOS DERROTÓ en las urnas el 15 de abril y el 30 de septiembre de 2007.
La primera acción al tomar el gobierno el Presidente Rafael Correa fue la convocatoria del poder del pueblo soberano, a través de un referéndum, para ver si quería discutir una constituyente. Esta convocatoria sólo tuvo en contra a la minoría de un 15% que representaba al poder económico y político de las élites que veían perder sus privilegios.
Así se convoca a la Asamblea Constituyente, donde los asambleístas (constituyentes) electos que apoyamos la Revolución Ciudadana representamos el 62% o sea 80 asambleístas de un total de 130.
Una Constitución construida con el pueblo
Desde diversos sectores de la sociedad han llegado y siguen llegando propuestas, se discute por todos lados. También Acuerdo PAIS y sus asambleístas tienen proposiciones, los diversos partidos, movimientos políticos y sus representantes hacen sus propuestas y el propio Presidente de la República tiene sus planteamientos. En ese proceso se va conformando una Constitución que será programa de acción para la nación ecuatoriana, normativa de la República del Ecuador y paradigma para otros pueblos latinoamericanos y del Caribe.
Allí se declara el reconocimiento de una sociedad y un Estado intercultural y plurinacional. Las diversas nacionalidades, los pueblos: indígena, afroecuatoriano y montubio, las mayorías postergadas de siempre pasan a ocupar un lugar protagónico en la República. Un Estado social de derecho y de justicia, donde lo prioritario es el interés social y la justicia, bases del derecho. La democracia participativa como superación de la democracia representativa, la democracia directamente ejercida por el voto, por el pueblo el real mandatario, por las asambleas de ciudadanos con carácter vinculante. La revocatoria del mandato a todos los cargos de elección popular, la consulta popular. El cúmulo de derechos humanos, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales, como el más amplio compendio en Constitución alguna.
El apoyo preferencial de la economía social y solidaria, la democracia económica basada en organizaciones productivas colectivas y comunitarias, la autogestión y la cogestión como formas de profundizarla. Reconoce diversos tipos de propiedad, la propiedad privada limitada por el bien público y el interés colectivo. La reserva al Estado de las industrias y recursos estratégicos de la nación. La seguridad social para todas y todos los ciudadanos. La construcción del Poder Ciudadano: el Consejo de Control Social, la Defensoría del Pueblo, la Contraloría General del Estado y las Superintendencias como instrumentos para profundizar la defensa de los ciudadanos, la controlaría social y el combate a la corrupción.
Adoptar un modelo ecologista, para que el país se enrumbe hacia un desarrollo sustentable; desmonopolización de la economía, control eficiente al sistema bancario y a la inversión extranjera; Soberanía alimentaria, orientada hacia el consumo interno, y la explotación racional de la tierra, sustentar un plan de obras emergentes: vías, drenaje, reforestación. Reformas económicas donde el pueblo pasa a ser el único y verdadero dueño del petróleo, minería, gas, electricidad, telefonía, agua potable y de riego, bosques, playas, puertos, aeropuertos, carreteras, riqueza ictiológica, pesquera y faunística; recursos que simbolizan nuestra soberanía, además administrando estos recursos con honradez y eficacia obtendremos dineros para invertir en vivienda, vías, educación gratuita, salud para todos, ciencia y tecnología, masificación de la cultura y el deporte y lo más importante, freno a la migración mediante la generación de empleo, y atención social básica para todas y todos los ecuatorianos. En fin un programa para la transformación de la República y la construcción de otro modelo de desarrollo, alternativo al capitalismo neoliberal.
Por primera vez en Ecuador una Constitución es construida con el pueblo y será votada y aprobada por él. La totalidad de las ecuatorianas y los ecuatorianos se tienen que empoderar de su nueva Constitución; los niños, jóvenes, estudiantes la tienen que estudiar, campesinos, trabajadores, artesanos, pequeños y medianos comerciantes, pequeños y medianos productores, profesionales, pensionados, migrantes, dirigentes, todas y todos los ecuatorianos tienen que conocer la Constitución, tomar conciencia política y social, para juntos y entre todos, lograr la transformación política, económica y social del Estado ecuatoriano.
Es la profundización de la democracia para la clase trabajadora y el pueblo, llegó la posibilidad de ejercer su poder.
Arranca el proceso constituyente.
A continuación todos los poderes serán sometidos a relegitimación con la nueva Constitución aprobada por el pueblo ecuatoriano en referéndum y el Presidente Rafael Correa Delgado será nuevamente electo -por voluntad del pueblo soberano- Presidente de la República, responsable de conducir junto al pueblo ecuatoriano este proceso constituyente que ahora empieza.
Al ser sometida la Constitución a la aprobación de las mayorías y al ser promulgada por el soberano será el arranque del verdadero proceso constituyente, que consiste en la reconstrucción del Estado, a partir de ese nuevo programa. Supone adecuar las nuevas leyes, sustituir aquellas que colinden con la nueva Constitución y poner esas leyes en práctica, un proceso largo en el cual los sectores que rechazan los cambios, desde el exterior del país y desde el interior, han actuado para evitar a toda costa su concreción.
Están en juego todas las conquistas tan trabajosamente alcanzadas hasta hoy. No sólo está en juego el camino hacia la profundización de las conquistas sino las conquistas mismas. En Revolución no hay alternativas, se avanza o se retrograda. Tienen que movilizarse todos los sectores de nuestro pueblo: hombres y mujeres de la tercera edad, pensionados; mujeres hoy protagonistas de su propia vida; jóvenes que por miles han accedido a la educación, jóvenes que ahora podrán ejercer su derecho al voto; migrantes y sus familiares, trabajadores, comuneros y comuneras hoy conductores de su propia existencia; todos y todas, sólo el pueblo salva al pueblo y este es su momento. La oligarquía apátrida no dará tregua, tratará de confundir, engañar y manipular, precisamente eludiendo el fondo del problema y afincándose en argumentos parciales que dividan al pueblo. Unidad popular, movilización popular y haremos la Revolución Ciudadana. Todos iremos a votar por la Construcción de una Nueva Patria.
La Constitución Nacional es un libro. El más importante de todos porque en él están escritas las leyes fundamentales que organizan al país: su sistema de gobierno, los derechos y las obligaciones de sus habitantes.
Saber lo que dice la Constitución es la mejor manera que tenemos para conocer nuestros derechos, para defenderlos y para no dejarnos engañar por quienes quieran privarnos de ellos. Todos y todas tenemos que cargar ese libro, -LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR - tenerlo en nuestras manos diariamente, en todo momento, leer, discutir, debatir, interpretar su contenido, hacerlo individual y colectivamente en grupos, esto nos permitirá conocer nuestros deberes y exigir nuestros derechos.
Eduardo Zambrano Cabanilla
Asambleísta por los ecuatorianos domiciliados en América Latina y El Caribe
Montecristi, Ciudad Alfaro, 5 de julio de 2008