Jul
24
El planificador que aceleró a la Constituyente
Julio 24, 2008 | Por: Fernando Cordero |
Elogiado por el Gobierno y criticado por la oposición, el ex alcalde de Cuenca dirigió el tramo más difícil y cuestionado del proceso Constituyente.
¿Todavía sueña con ser una calavera joven y hermosa?
Sonríe el ‘Corcho’ Cordero. Sonríe brevemente y dice, con voz pausada: “Éramos parte de ese grupo universal de jóvenes inconformes con lo que hacían los más viejos. Pero, finalmente, uno entiende que el mal manejo de la sociedad no es un asunto generacional, sino de poder y de intereses.
Poder. Hace casi cuarenta años, en su ciudad natal, el hoy presidente de la Asamblea Nacional Constituyente era un joven que sentía, junto a amigos con quienes no se volvió a ver casi nunca más (“no los veo añooos de años”), la influencia del mítico ‘Mayo francés’. Aquella brisa renovadora que prohibía prohibir y que puso en jaque, por pocas jornadas, al poder normando.
Era principios de los ‘70, y los que en ese entonces querían “vivir intensamente y morir jóvenes” (por eso lo de ‘calaveras guapas’) sentían aún los vientos de aquella primavera del ‘68 en la ciudad de Montmartre y Saint-Denis.
Eran tiempos de humo, todo compartido y alcohol. Bajo los adoquines, de París o de Cuenca, también crecía la hierba, y en sus cafetines Jacques Brel, Bob Dylan o Joan Baez ponían el fondo musical de tertulias donde el mundo se arreglaba en dos patadas: a punta de panfletos, sueños y alcohol.
Hoy no queda nada de aquel París; lejos queda Jean Paul Sartre, y aquel guerrillero heroico que materializaba los perdidos sueños de toda una gene-ración, ha sido reducido a un souvenir que en buena hora se murió en Bolivia. Calavera hermosa.
Hoy ya no hay humo, ni amores compartidos, ni alcohol. Pero Cordero no muda lo que considera esencial: “uno debe vivir como si mañana fuera a morirse. Y estudiar como si fuera a vivir cien años. Vivir intensamente. No dejar de hacer nada. No medir las consecuencias”.
Hoy, en un cerro de postal y una infraestructura desmontable, el hombre que soñaba con morirse bien y pronto, joven y guapo, tal vez para que las fotos del recuerdo no develen arrugas ni malas señas, es un cincuentón canoso y excedido de peso, a dieta rigurosa no por vanidad sino por obligación, y que ya no sueña con castillos en el aire. Ni aunque sean los de París.
Pragmático, “más frío que un iceberg” como dice un compañero suyo asambleísta, y tan imperturbable como la efigie de Eloy Alfaro que en este mismo rato lo mira, Fernando Cordero (Santa Ana de los Cuatro Ríos de Cuenca, 1952) “es el principal responsable”, según Acuerdo PAIS, de salvar el último tramo de la Constituyente.
Y si el ahora discurso del movimiento gobiernista es cierto (se perdieron se-manas en mesas itinerantes, y discusiones bizantinas les pasaron la factura del tiempo inexorable para concluir con la Constitución), entonces Fernando Cordero resultó el testigo fiel que el presidente Rafael Correa necesitaba para correr, literalmente, en la recta final de la Asamblea.
Inflexible, autoritario según varios opositores, pero al final del día eficaz, Cordero fue el salvavidas gubernamental para que las huestes de Acuerdo PAIS no se queden en Montecristi “ni un día más” de lo ordenado por el pueblo. Aunque eso diera como resultado una Carta Política que la oposición -y algunos asambleístas de Gobierno, en voz baja- califican de “impasable”, y no solo por la falta de tiempo para discutir a fondos temas que ellos llaman “trascendentes”.
Cordero se defiende, pero hace autocrítica. Planificador como se define (“yo soy un técnico: yo planifico. Yo mido los procesos, soy profesor de Planificación”), reconoce que falló la medición. Y pese a la frialdad que le endilgan algunos, vive casi con euforia las ho-ras previas al cierre (previsto para la madrugada del viernes, aunque al final fue la mañana de ayer, exactamente a las 08:15) de un proceso que lo tiene extenuado pero satisfecho.
¿Usted planificó también de algún modo este momento de acuerdos in extremis?
No. Yo planifiqué al principio con Alberto Acosta. Planificar es mucho más sencillo que ejecutar.
¿Planificaron mal o qué? ¿No le parece que usaron mal el tiempo?
Es verdad. Pero ¿dónde estaba el e-rror del tiempo mal usado? En aceptar que gastáramos dos horas al día pi-diendo que se cambie el orden del día. ¡Media sesión de aprobación de textos en una discusión así! Cuando hicimos el primer cronograma con Alberto, era cierto que terminábamos el 24 de mayo.
Golpes de pecho. Cuénteme en serio qué pasó…
Se lo voy a decir con mayúsculas: LOS GRANDES INCUMPLIDOS FUIMOS LOS ASAMBLEISTAS. Culpar a Alberto es injusto. No le dimos los insumos.
¿Acaso él no tenía la autoridad? Debió darse cuenta de las maniobras de la oposición…
¡Pero no tenía los insumos! ¡Yo le digo la verdad! No una, cientos de cartas enviamos para que se pongan al día, entreguen los textos, se cumpla con lo planificado.
¿Y entonces?
Hubo demasiada tolerancia. Estaban los presidentes y las presidentas encantadas con la participación ciudadana, que era absolutamente buscada por nosotros, pero que debía tener sus tiempos medidos…
Se hicieron mal cosas porque…
Yo no creo eso. Lo que ocurre es que una Asamblea tan participativa como la que se diseñó era incompatible, desde el comienzo, con el tiempo. Una Asamblea participativa no debería tener un tiempo de cierre.
Que eso es democracia, dice. Que habría sido mejor tener un tiempo de discusión mayor. Yo soy un demócrata, reitera. Y cuenta que la convicción se la debe a sus padres, “aunque no hacían política activa”. ¿Política partidista? No, política de valores, a la que define como la política de la coherencia: “jamás mientas, jamás prometas lo que no vas a cumplir”.
Y por eso recuerda con especial afecto la primera entrevista que le hicieron cuando se lanzó a la arena política. Dijo, entonces, lo que en realidad pensaba, aunque las encuestas le eran tan desfavorables (apenas 2% de intención de voto, para la Alcaldía de su ciudad). “Voy a cogobernar con la comunidad”, dijo aquella vez. Sus críticos se burlaron.
Puso como ejemplo los presupuestos compartidos, concepto que lo había aprendido en Brasil, cuando estaba en uno de sus posgrados; esa práctica del federalismo brasileño le parecía aplicable para Cuenca, pese a la dureza de las críticas recibidas. Al final, ganó. Y no olvidó la promesa de cogobernar.
Leonardo Cordero y Beatriz Cueva, sus padres, le enseñaron eso, en la conservadora Cuenca. Le dijeron que prometer es sagrado: se cumple, y sin excepciones.
Con valores así, dice, aprendió a crecer. Y también con las enseñanzas de un político al que considera un extraordinario filósofo, uno al que llena de elogios: Mao Tse Tung, el líder de la Revolución Cultural China, responsable, según sus partidarios, de hacer realidad lo que él mismo definió: “no pude hacer todo pero logré algo importante: que China pase de la miseria a la pobreza”.
Como Mao, tiene una religiosidad mínima. Se califica de agnóstico. pero no es gracias al líder comunista que tiene muchas dudas: es gracias a otro referente ineludible de su formación y sus valores. Murió hace mucho, recuerda con tristeza, “pero no dejo de pensar en sus enseñanzas, lo tengo siempre en el recuerdo”. Era su profesor de literatura, Alfonso Carrasco. Él fue el culpable de su agnosticismo porque, junto con varias lecturas recomendadas, le obligó a que leyera la Biblia. “Gracias a eso, a que pude leerla, es que me hice agnóstico”, remarca Cordero.
Como quien dice que decidió ser ateo gracias a Dios.
(Sonríe y asiente: “Sí”).
Y hablando de Dios, menudo lío en el que se metieron por hacer un preámbulo que no lo invoca claramente…
A ver: hemos quedado en que el preámbulo no forma parte de los textos constitucionales.
No entiendo: ¿no forma parte, no se votará eso acaso?
No, no, no. Lo debatimos y lo aprobaremos. Pero creo que se enriquecerá la discusión cuando lo debatamos.
¿Y usted sigue siendo agnóstico?
Sí, pero eso no influye. Son temas personales, íntimos. Lo que importa es lo que hacemos. Fíjese usted: uno de mis mayores referentes, y amigos, es monseñor Alberto Luna Tobar (y yo creo que él tiene una buena opinión de mí, pese a que no soy un religioso a la usanza de lo que invoca la Iglesia). En cuanto a los temas de discusión mayor: acordamos incorporar en la forma más ecuménica posible el nombre de Dios, en homenaje a esos millones de creyentes ecuatorianos. En eso, mis convicciones personales no tienen absolutamente nada que ver. Yo no cambio.
No cambia ‘el Corcho’. Que no en la esencia, dice. Que la ideología es para toda la vida: “si algo cambia es la expresión de esa ideología”. Y para de- mostrarlo, se ve a sí mismo como aquel muchacho que en los años ‘70 se leía con avidez media biblioteca de su tío (“fue aquel tiempo en que el presidente Velasco Ibarra clausuró la Universidad de Cuenca y yo debí vivir en Quito”) y se deslumbró con el libro que más lo ha influido en la vida (¿Por qué Jesús no vuelve?, de Benjamín Carrión), solo que ahora con la experiencia que la juventud no tiene. Esa experiencia que, insiste, es la que le permite planificar todo y lograr que las cosas triunfen, que se vuelven realidad. “Una cuestión es tener ganas de hacer las cosas y otra, ganas de que triunfen de verdad. Ahí está la clave”, refuerza. Y ahí la razón de porqué se lleva tan mal con los políticos tradicionales: “yo no puedo llevarme con la partidocracia porque a los políticos tradicionales les falta verdaderas ganas de hacer. Viven llenos de excusas: que no se puede, que qué dirán, que se me acaba el tiempo, que el presupuesto no alcanza…”
En definitiva: usted lo planifica todo.
Así es: yo planifico hasta las dietas.
Rubén Montoya Vega
Comentarios
9 Comentarios hasta el momento

Soy Ney Delgado y comparto con usted que la planificaciòn es de suma importancia para llevar a efecto cualquiera que sea el Proyecto y de igual forma sostengo que en las mesas se quedaron algunos dìas que al final hicieron falta a Alberto Acosta( sin embargo quiero asegurar que es mucho mas sencillo planificar que ejecutar y esto en verdad se tradujo en una demacìa en tolerancia y no nos dimos cuenta que el tiempo es implacable)
Considero que debmos saber mas del querido Corcho que en la praxis resultò mas de izquierda que algunos que gritan para hacer conocer su antipatìa a la derecha y en la pràctica se han convertido en ANARQUISTAS…
Fue un gusto trabajar en esta asamblea y nunca olvidarè ese bello encuentro con la amzonia en Macas y eso tambièn fue producto de la planificaciòn y del aporte del equipo del asambleìsta y sobre todo de los insumos entregados con responsabilidades en tiempos planificados y ejecutados en el cumplimiento de ese objetivo.
En el Asambleìsta, en el equipo y en nuestra Morona Santiago lo sentimos nuestro y es por ello que lo recordaremos con aprecio y pese a que por lo de Mao no le decimos chino, quisierams saber , por que le llaman CORCHO.
SALUDOS
DESDE SIEMPRE
NEY.
FELICITACIONES “CORCHO” CORDERO, PERDONEME POR EL ABUSO DE CONFIANZA, NO TENGO EL HONOR DE CONOCERLE PERSONALMENTE, SINO, A TRAVES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION, SU IMAGEN IRRADIA CONFIANZA, RESPETO, Y BUEN SENTIDO DEL HUMOR COMO TODO BUEN CUENCANO, QUE DIOS, LE TOQUE SU CORAZON Y CREA COMO YO CREO EN EL PROFUNDAMENTE, EL NO TRAICIONA, EL NO INJURIA, NI CALUMNIA COMO SI LO HACEN LOS POLÍTICOS, Y LA TRAICION DEL HOMBRE, REITERO MIS FELICITACIONES POR HABER TERMINADO LA NUEVA CONSTITUCION QUE ESTOY SEGURO CON LA AYUDA DE DIOS SERA APROBADA POR EL PUEBLO.
SR PRESIDENTE ASAMBLEA
Usted es una persona justa que desea lo mejor para el pais en favor de los que strabajamos por sobrevivir, en esta vez le hago saber que el mandato 8 no se cumple en correos del Ecuador, asi como tampoco el reglamento, mi padre trabaja como gerente de Sucursal pero no tiene afiliación al seguro social, le descuentan el iva, el impuesto a la renta, no le pagan horas extras, con sueldo de 360 dls. gracias a que le contratan como servicios profesionales, y asi estan 22 personas de las demas provincias, quienes no piueden reclamar, o denunciar por no ser despedidos de sus trabajos, e puesto en conocimiento del ministerio de Trabajo pero son complises.
Por lo que como ciudadano ecuatoriano denuncio este atropello para que usted señor presidente, envie sus buenos oficios al Presidente Ejecutivo de Correos del Ecuador, o en su defecto al señor Vicepresidente a fin de que se haga justicia y a mi padre le contraten como personal administrativo de Correos del Ecuador, y por lo menos tenga el seguro social.
Gracis
Vinicio Sosa
El Hiperpresidencialismo
Los representantes de Carondelet en Montecristi dicen estar muy interesados en desarrollar fórmulas concretas que permitan -a través de su inclusión en la nueva Constitución- hacer realidad la promoción de la participación política, dando así cumplimiento al compromiso adquirido durante la constante y atosigante campaña presidencial de Rafael Correa. Es decir, para no contradecir los fervorosos deseos gobiernistas, se busca una mayor intervención ciudadana en la política, concediendo el rango de norma constitucional a la tan publicitada afirmación de “la patria ya es de todos”.
No obstante –de ser real el compromiso con la masificación de la política- la inclusión de los grupos antiguamente marginados es entonces incompatible con el sistema presidencialista incuestionable para el correísmo atrincherado en Ciudad Alfaro. Si a un ciudadano lo invitan a formar parte de un gobierno verdaderamente abierto a la participación, entonces, ¿cuál es la razón para que la autoridad continúe concentrada en una sola persona?
Rafael Correa -el único soberano- ha impuesto, como “nueva Constitución”, el Mandato 01. Asimismo, y con idéntica carga impositiva, ha emitido los demás mandatos, leyes, y amnistías, e incluso ha determinado qué es aquello susceptible de fiscalización por parte del Congreso de Montecristi. Ningún país que siga el modelo presidencialista, a excepción de Estados Unidos –en apariencia-, ha sido capaz de eludir, en algún grado, estos modos de experiencias antidemocráticas (golpes de Estado, dictaduras).
Ahora bien, no es verdad que el presidencialismo sea el único modelo posible para la constitución de un sistema democrático. La afirmación es de tal certidumbre que encuentra respaldo en la mayoría de democracias más consolidadas del planeta, en las cuales se ha implementado, con efectividad, el sistema parlamentario, que supone la elección del jefe de gobierno por el parlamento mismo.
El anti-presidencialismo tiene un antecedente histórico en nuestra región. En el siglo XIX fue, no casualmente, una bandera habitual del radicalismo latinoamericano antibolivariano. Sin necesidad de ir más lejos, los sucesos políticos de la última década nos proporcionan un claro retrato del déficit del hiperpresidencialismo en Ecuador: la destitución de Bucaram, Arteaga, Mahuad y Gutiérrez. Cabe la pregunta: ¿pasará lo mismo con Correa luego de un eventual pronunciamiento negativo en el referéndum?
Estas frecuentes sucesiones de mando, con posibilidad permanente de no completar el período de gobierno, generan ingobernabilidad.
Los constituyentes oficialistas padecen de cierta miopía cuando dejan de reconocer que la defensa de los poderes concentrados en el Presidente contiene un beneficio de corto plazo: dura mientras la popularidad está en ascenso. Sin embargo, en los momentos “naturales” en que la popularidad decae, se prueba lo catastrófica que puede llegar a ser la distribución de poder existente: con la caída del Presidente se derrumba todo el gobierno.
Hasta la presente fecha, dentro del proceso constituyente de Montecristi no se ha cuestionado, ni debatido, sobre el tipo de sistema político idóneo para la consecución del tan añorado ideal de democracia participativa. Hay que recordarles que las teorías contemporáneas más abiertas a la participación ciudadana, especialmente las visiones deliberativas sobre la democracia, se oponen a un sistema presidencialista.
A todo caballero y hombre de bien, se le debe reconocer por siempre, creo que es excelente planificar para llegar a un objetivo claro y definido, pero también es fundamental ser directo, transparente y coherente con lo que se dcie y se hace, para el Corcho nuestro Presidente de la Asamblea ha sabido una vez más dar el ejemplo de trabajo sincero, sacrificado y con plabaras claras no complicadas de lo que son los verdaderos cuencanos. Gracias Corcho y siga adelante los servidores públicos del país reconoceremos por siempre su gran trabajo, cuente con nosotros y siga adelante, a pesar que yo si creo profundamente en Dios, estoy seguro que el Corcho es un buen cristiano, otra vez Felicitaciones. Ate. Remigio Hurtado.
Señor Presidente de la Asamblea,
Soy una ciudadana ecuatoriana que vive en Europa y me gustaria que el pueblo pueda tener en sus manos la nueva constitución.
Por qué no reparten una copia a los hogares en el ecuador? que tenga sello legal de la asamblea para que los ciudadanos ni nadie mas este repartiendo una copia que no es.
Esto seria muy bueno, asi cada ciudadano puede leer lo que se trata en la nueva constitucion.
Ud sabe que la gente no tiene internet alla y muchos no leen el periodico, solo escuchan lo que la gente habla en las calles.
Esto seria muy bueno para que la gente asi sepa porque estamos votando y asi votar por el SI.
Un saludo muy grande desde el norte de Europa,
Ana
Desde 1.830, el país ha sido diseñado por delincuentes, para favorecer a delincuentes. Quienes combatimos la corrupción enjuiciando jueces, fiscales, policías y políticos deshonestos, sabemos que son pocas las reformas que se necesitan introducir en el ordenamiento jurídico, para evitar impunidad, abuso y corrupción, que han deteriorado económica, ecológica y éticamente al Ecuador:
1.- Eliminar de todo el ordenamiento jurídico, las normas potestativas y discrecionales, solo deben existir normas imperativas, taxativas. La discrecionalidad permite la delincuencia.
2.- Admitir que el delito de mayor frecuencia, es el prevaricato y siempre queda en la impunidad, porque el tipo legal contenido en el Art. 277 del Código Penal exige tres elementos subjetivos vergonzantes: interés personal, afecto o desafecto. Entonces, todas las sentencias concluyen de la siguiente manera: “Si bien es cierto se ha comprobado que se ha dejado de hacer lo que dispone la Ley; no es menos cierto que no se ha demostrado desafecto o interés personal. En tal razón, se absuelve al imputado”.
3.- Eliminar del prevaricato judicial y administrativo, los elementos sujetivos de tipificación, relacionados con: afecto, desafecto, interés personal y malicia.
4.- Sancionar el prevaricato, con reclusión.
5.- Incluir al prevaricato judicial y administrativo, como delito imprescriptible, igual que lo son el peculado, cohecho, concusión y el enriquecimiento ilícito.
6.- Extender las prohibiciones, inhabilidades y causales de nepotismo, hasta el cuarto grado de consaguinidad y tercero de afinidad (concuñados).
7.- Establecer que todas las normas que contienen multas o valores, deben estar referidas porcentualmente a un índice de valor (salario mínimo vital general), para no reformarlas permanentemente.
8.- Destituir jueces y operadores de justicia, respetando el debido proceso, de forma inmediata, por ineptitud manifiesta; cuando tengan más de 5 denuncias, quejas o acusaciones probadas, en el ejercicio de su judicatura, función o empleo específico.
9.- Remover toda la Corte Suprema, porque deslegitimó el origen de su selección, al no cubrir las vacantes, con los 160 conjueces seleccionados, sino mediante concursos, para que ganen sus amistades.
10.- Evitar que quienes ejercieron los últimos 30 años función legislativa, ejecutiva y judicial, sean designados servidores públicos, por ser culpables por acción u omisión del descalabro ético y económico del Ecuador.
Orlando Amores Terán:.
Felicitaciones Arq., exelente trabajo al frente de la AC, millon gracias por no defraudarnos, a mi y a todo el pueblo ecuatoriano.
Siempre motivado por sus planificadas acciones, estamos recomendando a los lectores estudiantes de las Universidades del Norte del Paìs(Ibarra) ingresar a su pàgina, que ahora ya es de todos y en Morona Santiago trabajando para presentar una importante propuesta y altyernativa, que sin lugar a dudas con vuestra Presencia, la de Cèsar Rodrìguez, daràn la alegrìa de tener una vez mas al querido corcho entre los hijos de Macas y sus cantones allegado.
Gracias por lo que ha significado poder participar en este proceso que sigue en marcha y adelante combatiendo junto al Presidente a la la partidocracia y ahora a ciertos curas vinculados desde siempre con los grupos de poder.
saludos Ney.