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ABORTO, MATRIMONIOS GAY Y EL NOMBRE DE DIOS (1)
Marzo 25, 2008 | Por: Fernando Vega |
LA ESTRATEGIA DE LA OPOSICIÓN
La colocación de estos tres temas en el debate en la Constituyente es parte de la estrategia de la oposición que apuesta a su fracaso y a la campaña del NO por dos vías: la de la división del bloque de Acuerdo País y la del enfrentamiento entre ecuatorianos. Aceptar este debate, en los términos y en el terreno que plantea la derecha, sería ingenuo por nuestra parte y pondría en riesgo el proyecto de la revolución ciudadana.
Hay que conjurar ambos peligros; nuestro debate debe llevarnos al consenso superando los falsos dilemas que propone la oposición, debe servir para colocar en la opinión pública de manera contundente los temas importantes de nuestro programa y llevar a la oposición a la pelea en otros campos de la lucha social.
La oposición y la prensa opositora echan leña al fuego para convertir estos tres temas en “temas candentes”. Tenemos que ponerlos en hielo para que se enfríen. Tenemos que superar las antítesis “pro-vida” versus “pro-aborto”, evidenciar la inexistencia del dilema sobre el “matrimonio gay” y la irrelevancia de gastar saliva en contra de la inclusión del “Nombre de Dios” en la constitución.
EL FASO DILEMA SOBRE LA VIDA:
Centrar el debate sobre la vida en torno del aborto es reduccionista desde el punto de vista ético y social. Hemos de colocarlo, por tanto, en contextos más amplios.
La sociedad burguesa ha programado nuestra mentalidad para que nos escandalicemos de ciertas muertes y permanezcamos impávidos ante otras. Todavía hay estados que practican la pena de muerte, la ley despenaliza la muerte del agresor en legítima defensa; más todavía, el imperio estigmatiza cualquier lucha reivindicativa de los pobres con el calificativo de “terroristas” para justificar el asesinato e incluso el genocidio. Estamos obligados a superar esta doble moral.
Ciertos sectores que rasgan sus vestiduras frente al aborto, aparte de defender principios morales, nada o poco han hecho para superar una sociedad donde millones de niños y adultos mueren por hambre, enfermedades curables, necesidades insatisfechas y la violencia social en las calles. Los pobres mueren todos los días en las calles y no merecen otra atención que la de la crónica roja.
El Espíritu que debe animar la nueva Constitución debe inscribirse en la defensa de la vida en todas sus formas, debemos declararnos defensores de la CULTURA DE LA VIDA. La propuesta del buen vivir demanda la defensa de la naturaleza, sus sabios equilibrios, la vida de los pueblos con sus territorios y culturas, la vida de los ciudadanos con dignidad, libertad y responsabilidad. La Constitución no es el espacio para la discusión del aborto.
Los enemigos comunes de los que pretenden polarizar el debate no son ni las mujeres que defienden su libertad, ni los principios que defienden la vida. Los enemigos comunes son la pobreza, la falta de educación, el escaso acceso a la salud y la ausencia de oportunidades. Los culpables de los cerca de cien mil abortos anuales en el Ecuador no son, en último término, ni la religión ni las feministas. Los culpables son todos aquellos que han implantado en el Ecuador y en el mundo un sistema económico corrupto, opresor y excluyente: la concentración de la riqueza, la escasa vigencia de los derechos, la priorización del servicio de la deuda sobre la inversión social, la precarización del trabajo, la destrucción de la naturaleza, etc.
El problema del aborto en el Ecuador, como en otros países empobrecidos, es en términos amplios un problema salud pública. Queremos un país que se haga cargo de la salud pública con recursos, políticas y programas que incidan en la disminución de los índices de morbilidad materno infantil, en los embarazos prematuros y no deseados, que acompañe a las mujeres en su lucha contra el machismo y el ejercicio pleno de sus derechos y responsabilidades sexuales y reproductivos. Que legisle con sabiduría para los casos en los que están en juego conflictos de valores y derechos.
Comentarios
4 Comentarios hasta el momento
Caer en la trampa que nos ponen los grupos ocultos seria el peor error.
Dios (en sus distintas representaciones) no es mas que nosotros mismos, nombrarlo en el preambulo no es mas que hacer mension a todos los seres humanos.
Palabras sabias las de estos parrafos, concentremonos en el modelo economico y social.
1.- La convivencia entre dos seres humanos que se prometen entre si respeto y fidelidad debe ser aceptado las personas que les rodean sin discriminacion por su inclinacion sexual.
2.- La union de personas del mismo sexo, no es celebrada ni reconocida por las religiones practicadas en el Ecuador.
Para que los dos puntos anteriores sean aceptados por la sociedad ecuatoriana ofreciendo respeto para todos, el estado ecuatoriano debe aceptar a las parejas del mismo sexo como “conyuge civil” (no se trata de “matrimonio civil” ya que este es el nombre dado por la iglesia) lo que respeta a la iglesia y da la oportunidad a las parejas del mismo sexo a que sean reconocidas y ademas la posibilidad para la adquisicion de bienes, herencias y otros derechos como pareja.
Sobre tu falso dilema de la vida, das terminos muy bonitos de la vida, pero el aborto es matar al ser humano no nato, quieres decir que debo alarmarme cuando asesinan a algun pobre pero que no me importe la vida de quien puede llegar a ser un ente de bien. Te contradices dices “El Espíritu que debe animar la nueva Constitución debe inscribirse en la defensa de la vida en todas sus formas” pero quieres dejar que la ley sea la que dirima si matan a un no nato desde su concepción o no, para mi te lavas las manos como Pilato, que hubiera pasado si tu madre hubiera tenido la decisión de asesinarte?
No soy ecuatoriana ni creyente,pero me gustaría opinar sobre este tema que nos es común a varios países de la región.Aunque estoy en contra del aborto,jamás me he practicado uno y alguna vez logré persuadir a alguna mujer que tenía la intención de hacérselo,no se me escapa que quien desee abortar y tiene los medios económicos lo hará,y quien no tiene esos medios económicos también lo hará pero de la peor manera,cayendo en manos inescrupulosas que posiblemente maten al niño y a la madre también.Ergo,es mejor que sea legal para que no sean las mujeres pobres las que mueran,que es la consecuencia directa de esa ilegalidad.Al ilegalizar el aborto no se protege a la vida,se protege la ganancia de médicos o no médicos criminales,de clínicas clandestinas,se protege un negocio que,como todo lo ilícito,tiene ganancias enormes.La Iglesia y las iglesias que hoy se rasgan las vestiduras frente al aborto,no se escandalizan tanto frente a las guerras,que matan niños ya nacidos,y hasta no hace mucho tiempo todo ejército tenía sus capellanes,sacerdotes que bendecían las armas que matarían a otras personas.¿Se puede pedir contrasentido mayor que bendecir la muerte?Sin embargo,así lo hicieron.En todos los países donde el aborto es legal,el número de los mismos ha descendido considerablemente,y no por gracia divina sino por la mejor educación sexual,lo cual prueba que mata más la ignorancia que cualquier otra enfermedad.