Jul
28
Las huellas frescas
Julio 28, 2008 | Por: María Paula Romo |
Las huellas frescas.
Por Margarita Laso
Publicado en Diario Hoy 26 julio 2008.
Así como alguna vez nos atrapa la amargura, así, por fortuna, también es casi siempre difícil escapar a la expectativa. Y más si esta es una suerte de esperanza colectiva. Ahí están los asambleístas en su última intervención antes de la votación final que aprobaría el texto de la nueva Constituyente. Los muchos que argumentan su voto por el “No” esgrimen sus razones y muestran, casi todos, un buen talante. También están las apasionadas intervenciones de los inconformes, los cuestionamientos a los apresurados procedimientos del final; los descontentos, que dijeron siempre no, que han repetido estos ocho meses que la Asamblea no debía asumir plenos poderes, y que en realidad se han opuesto a todo, ensuciando el entorno muchas veces. Y es que el final-comienzo de este proceso no trae para nadie la sensación de totalidad, pero eso es también porque lo humano contiene la imperfección, el agotamiento, las contradicciones. ¿Qué de todo lo que llegó en la envoltura del anhelo es ahora un texto legible? ¿Qué aspiraciones colectivas lograron verbalizarse? Son muchos los asambleístas que nombran a las mujeres, los emigrantes, la ciudadanía universal. Muchos citan a poetas, filósofos, héroes populares, versos de canciones.
Collares de mullos, conchas, piedras, plumas son prendas de las asambleístas que celebran lo que lograron configurar en esta nueva Carta de lo político y lo humano. Sombreros y trenzas, corbatas y ponchos finos, camisetas con mensajes, visten a quienes ofrecen discursos agresivos, críticos, exaltados, serenos. Hablan nuevos líderes de las provincias ecuatorianas, pastores, valerosas activistas. Hay palabras de esperanza, de gratitud, de humor, palabras de saludo a lo posible. Palabras en un quichua conmovido.
La presencia de radicales puede marcar el camino hacia adelante. Cuando se habla de lo progresivo de la Constitución, vienen a mi mente los posibles derechos a los que podrían aspirar ciertas minorías. O ciertos extremistas. Es seguro que seguirán trabajando desde sus militancias para ampliar la defensa de sus espacios, de sus puntos de vista, de sus lenguas.
Apenas empieza el enunciado de los derechos de la naturaleza, de los derechos sexuales, de los derechos de los pueblos. Está “enterito” el trabajo. Pero hay una tendencia y en el tiempo se detallará la jurisprudencia que permita la aplicación de los planteamientos poéticos.
El trabajo político, por otro lado, seguirá siendo como el trabajo mecánico: no tiene objeto vestir de blanco, en el descanso se lucen los roces del aceite, porque aceite es lo que piensa el otro y solo el diálogo mueve el cerebro.
Los oradores tienen distintos recursos para convencer a sus escuchas. Cuando se apasionan, algunos son capaces de estremecer, de vincular sus palabras a hechos de la vida propia, la calle que una conoce, el refugio en el que se suturan las heridas. Son pasiones y convicciones las de Fernando Vega, Pedro de la Cruz, Paco Velasco, Mónica Chuji, Tania Hermida, María Paula Romo, Alberto Acosta.
Entre muchas otras, son huellas frescas en la tierra fértil que han dejado las lluvias.
Se produce la votación y ya se vive un momento de júbilo y festejo. De pie los asambleístas. De pie las militantes: ¡sí queremos una patria altiva y soberana! dicen. Mientras se abrazan, la traductora de signos parece cantar con sus manos. Afuera las estrellas de pólvora estallan. Sigue el viaje del machete en la noche de Montecristi.
Comentarios
2 Comentarios hasta el momento
Por supuesto que si mi querida Margarita. Ya es hora de la Patria. Es hora de creer en que al fin nuestros sueños de colegio de hacer una patria más solidaria e igualitaria se pueden hacer realidad.
Celebro el trabajo realizado por el equipo humano y profesional de María Paula Romo. Lo admiro y me siendo orgullosa de personas como ella que siguen rompiendo esquemas cuadrados y retorcidos de quienes quieren permanecer en el pasado, condenando a los pobres al olvido.
Por supuesto que si mi querida Margarita. Ya es hora de la Patria. Es hora de creer en que al fin nuestros sueños de colegio de hacer una patria más solidaria e igualitaria se pueden hacer realidad.
Celebro el trabajo realizado por el equipo humano y profesional de María Paula Romo. Lo admiro y me siento orgullosa de personas como ella que siguen rompiendo esquemas cuadrados y retorcidos de quienes quieren permanecer en el pasado, condenando a los pobres al olvido.