May
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“MADRE GUARDIANA DE LA TIERRA PROLONGACIÓN DE LA VIDA”
Mayo 9, 2008 | Por: Pedro de la Cruz |
Hablo a los hijos y hijas de la tierra, de todas las naciones. A los que no han sido invitados para el banquete. A los que esperan hace siglos en la fila de la historia. No seremos espectadoras de una película, esperando la luz apagar.
Nos levantamos con las madres que pierden sus hijos e hijas en las guerras, en las matanzas urbanas, en el cañón del fusil, en los campos de concentración, en los actos de femicidios, en la violencia domestica, en las persecuciones políticas, en los alambrados. Nos levantamos con las madres que pierden sus hijos e hijas por no tener la leche, el pan, la tierra, el agua, el acceso a los conocimientos acumulados por la humanidad.
Alzamos nuestras manos, nuestras azadas, nuestros machetes y nuestras conciencias para convocar todas las mujeres trabajadoras del mundo para que nos unamos contra los explotadores de la tierra, de la vida, de nuestra fuerza de trabajo, de nuestros cuerpos.
Me dirijo a los que se dicen señores del mundo. No queremos ni pedimos su permiso para romper alambrados y sembrar flores y sueños. No les hablaremos palabras dudosas. Estamos en lucha por la tierra, el agua, en defensa de las semillas, de la biodiversidad, y de la Soberanía Alimentaria, por el derecho de decidir sobre nuestras vidas, nuestros alimentos, por el derecho al trabajo, por nuestro futuro y por la solidaridad entre los pueblos.
El “desarrollo y la modernidad” avanzan sobre el mundo y abren heridas. En su nombre son otorgadas leyes que colocan en peligro la humanidad. Contra el desierto verde y la desesperanza rompimos el silencio y denunciamos el polvo sobre el sueño y la cárcel de las flores. Su modernidad es la de la oscuridad y del hambre, por eso no nos sirve.
La manipulación asesina de la biogenética, las monoculturas, el agrocombustible y el agronegocio atentan contra la soberanía alimentaria y la posibilidad de un mundo ecológicamente correcto y socialmente justo. No permitiremos la destrucción de la humanidad.
En este día de las madres reafirmamos nuestra determinación en transformar el campo en un espacio de esperanza, de alegría y más que todo, de lucha. En nuestro proyecto, todas las personas tienen derecho a una vida digna, a mejores condiciones de vida, al aroma y perfume de las flores. Queremos transformar el mundo para que sea más justo e igualitario. Y que sean respetados todos los sujetos que de él hacen parte.
Seguiremos sembrando la inquietud revolucionaria por la revolución agraria, por justicia social y por soberanía popular y alimentaria. Esta es nuestra misión, y así deberá ser para todas las madres perseguidas por la violencia del agronegocio y del hidronegocio.
A todas las madres del mundo solo les queda la organización y la lucha. Luchemos incansablemente contra el sistema neoliberal que transforma los alimentos, el agua, la tierra, los conocimientos de los pueblos y el cuerpo de las mujeres en mercancías.
Ha llegado el tiempo de vislumbrar el nuevo horizonte. Estamos de pie vigilantes y esculpiendo noche y día la fertilidad y la rebeldía que nace de las entrañas de la Pacha Mama.
Viva la Madre Tierra. Para que vivan las Madres dignamente en este.


