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EL NOMBRE DE DIOS EN LAS CONSTITUCIONES DEL ECUADOR
Abril 20, 2008 | Por: Dr.Rafael Esteves |
Habiéndose iniciado un debate nacional y en el seno de la Asamblea, en torno a varios temas entre los cuales, está la invocación de Dios en la Constitución que deberá ponerse a consideración del Pueblo en un referéndum, a fin de enriquecer el debate, con los antecedentes históricos en torno a dicho tema, procedo a transcribir el preámbulo de las Constituciones Ecuatorianas, en las cuales, se invoca el nombre de Dios.
Después de leer usted tales preámbulos, me gustaría escucharle, por lo que lo invito a escribirme.
CONSTITUCIÓN DE 1830
EN EL NOMBRE DE DIOS, AUTOR Y LEGISLADOR DE LA SOCIEDAD
“Nosotros los Representantes del Estado del Ecuador, reunidos en Congreso, con el objeto de establecer la forma de Gobierno más conforme a la voluntad y necesidad de los pueblos que representamos, hemos acordado la siguiente”.
CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR SANCIONADA POR LA CONVENCIÓN REUNIDA EN AMBATO 1835
EN EL NOMBRE DE DIOS CREADOR Y SUPREMO LEGISLADOR
DEL UNIVERSO
“Nosotros los Representantes del Ecuador, reunidos en Convención, con el objeto de reconstituir la República sobre las sólidas bases de libertad, igualdad, independencia y justicia, conforme a los deseos y necesidades de los pueblos, que nos han conferido sus poderes; ordenamos, y decretamos la siguiente”.
CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR SANCIONADA POR LA CONVENCIÓN REUNIDA EN CUENCA 1845
EN EL NOMBRE DE DIOS,
AUTOR Y SUPREMO LEGISLADOR DEL UNIVERSO,
“Nosotros los Representantes de la Nación Ecuatoriana reunidos en Convención, con el objeto de establecer la forma de Gobierno más conveniente a la voluntad y necesidad de los pueblos que representamos, hemos acordado la siguiente”.
CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR SANCIONADA POR LA CONVENCIÓN REUNIDA EN QUITO 1850
EN EL NOMBRE DE DIOS AUTOR Y SUPREMO LEGISLADOR
DEL UNIVERSO
“Nosotros los Representantes de la Nación Ecuatoriana, reunidos en Convención, con el objeto de establecer la forma de Gobierno más conveniente a la voluntad y necesidad de los pueblos que representamos, hemos acordado la siguiente”.
CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR SANCIONADA POR LA CONVENCIÓN REUNIDA EN GUAYAQUIL 1852
EN EL NOMBRE DE DIOS AUTOR Y SUPREMO LEGISLADOR
DEL UNIVERSO,
“Nosotros los Representantes del Ecuador, reunidos en Asamblea Nacional con el objeto de hacer las reformas convenientes a la Constitución de 1845, conforme a la voluntad expresa de los pueblos; las hemos acordado y dispuesto que ellas y los artículos primitivos no reformados, formen la siguiente”.
CONSTITUCIÓN DE 1869
EN EL NOMBRE DE DIOS, UNO Y TRINO AUTOR, LEGISLADOR Y CONSERVADOR DEL UNIVERSO
“La Convención Nacional del Ecuador ha decretado y sometido a la aprobación del pueblo la siguiente”.
CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR SANCIONADA POR LA CONVENCIÓN REUNIDA EN QUITO 1883
“EN EL NOMBRE DE DIOS, AUTOR Y LEGISLADOR DEL UNIVERSO, LA ASAMBLEA NACIONAL DEL ECUADOR ACUERDA LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN POLÍTICA”
CONSTITUCIÓN DE 1946
“EN NOMBRE DE DIOS, EL PUEBLO DEL ECUADOR POR MEDIO DE SUS REPRESENTANTES REUNIDOS EN ASAMBLEA EXPIDE LA SIGUIENTE”.
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO ECUATORIANO 1967
PREÁMBULO
“El pueblo del Ecuador, fiel a la tradición democrática y republicana que inspiró su nacimiento como Estado, consigna en esta Constitución las normas fundamentales que amparan a sus habitantes y garantizan su libre convivencia, bajo un régimen de fraternidad y justicia social.
Para ello invoca la protección de Dios, proclama su inquebrantable adhesión a la causa de la paz y a la cultura universales, declara inalienables los fueros de la persona humana y condena toda forma de despotismo individual o colectivo”.
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR
LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE EXPIDE LA PRESENTE CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR DE 1998
EL PUEBLO DEL ECUADOR
“Inspirado en su historia milenaria, en el recuerdo de sus héroes y en el trabajo de hombres y mujeres que, con su sacrificio, forjaron la patria;
fiel a los ideales de libertad, igualdad, justicia, progreso, solidaridad, equidad y paz que han guiado sus pasos desde los albores de la vida republicana; proclama su voluntad de consolidar la unidad de la nación ecuatoriana en el reconocimiento de la diversidad de sus regiones, pueblos, etnias y culturas, invoca la protección de Dios; y en ejercicio de su soberanía; establece en esta Constitución las normas fundamentales que amparan los derechos y libertades, organizan el Estado y las instituciones democráticas e impulsan el desarrollo económico y social”.
FUENTE: “Constituciones de la República del Ecuador”.
AUTOR: Federico Trabucco
EDITORIAL: Universitaria 1975
Comentarios
1 Comentario hasta el momento
Al estado locolectivo y a la religión lo individual
Quisiera hacer algunas aclaraciones con respecto a lo que se ha venido diciendo sobre la religión en estos días. En primer lugar tenemos que hacer ciertas distinciones,y no meter todo en un solo costal, para comprender mejor de que estamos hablando. La religión esta compuesta de por lo menos tres partes: Dios, como “ser supremo” es la base de toda creencia, ya sea Jesús, helohim, el Sol o la Luna. La iglesia, como institución es la representante de éste “ser supremo”, quien posee la autoridad para hablar en nombre de éste ser. Luego tenemos el “acto de fe”, que es la manera de representar nuestras creencias, donde la obediencia es entre muchas otras, una forma de manifestar el “acto de fe”.
La religión esta representada en nuestro país en su mayoría por la iglesia católica, a pesar que en el último decenio se hayan instalado muchas otras de origines diferentes, particularmente anglosajonas. Quisiera concentrarme en el “acto de fe”, pues es allí donde se limitan las reflexiones sobre las prácticas sociales, es decir que si somos hombres de fe, no podemos contestar la dicha palabra del “señor”, pues la fe se basa en la creencia absoluta, sin cuestionar dicha palabra, pues de lo contrario no seriamos hombres o mujeres de fe, o en todo caso tendríamos que fundar otra religión para poder interpretar la dicha “palabra del señor” de manera diferente.
El problema persiste cuando la palabra viene interpretada por las instituciones que representan estas religiones, es decir que solo los representantes de éstas iglesias tienen la autoridad para discutir sobre el bien o el mal (lo que llamamos moral), de una practica social, desvinculándola de toda lógica social y estigmatizando todos los que estén en contra de estas practicas que las instituciones religiosas consideren como “normales”. El objetivo es universalizar ésta moral, en nombre de la fe. Para decirlo de manera más simple, la fe sirve a la religión, quien esta representada por la iglesia, para serrar la boca de cualquier “hereje” o “sacrílego” que quiera contradecirla. Y entre ellos también se encuentra el Estado y toda política democrática que venga en su nombre. E incluso a las ciencias sociales que supuestamente deberían estar presentes para comprender mejor el mundo social, y dar alternativas a los políticos para que tomen decisiones en función de los problemas sociales. En un país democrático todos participamos, en teoría, a través del voto, en la construcción del conjunto de normas en la cual queremos vivir (lo que llamamos leyes). Un ejemplo contundente es la instauración de la Asamblea constituyente.
Muchos políticos y asambleístas esconden efectivamente el “acto de fe” a través de lo que ellos llaman “principios”, que no es mas que la defensa de la moral católica. Pero no deberían partir de la moral constituida (como es la moral católica) para encontrar soluciones a los problemas sociales, terminaríamos entrando en todo un sistema de incoherencias, sino mas bien, por el contrario, la moral viene sola, es la síntesis de todas las reflexión de pequeños problemas y los cuales adquieren una cierta coherencia entre si.
El caso del aborto es ejemplar, todos han tratado de argumentar el hecho de que el aborto debe ser prohibido en Ecuador, sin importar la razón por la cual se lo quiera practicar. Este tipo de afirmaciones impide todo debate que se pueda entablar para analizar con detalle los diferentes casos, que impidiendo la vida de uno se pueda salvar la de otro, por ejemplo. Pues la idea de una democracia sana y sólida es la de crear debate para buscar soluciones y no universalizar moralidades religiosas que ciegan todo debate en torno a problemas socialmente identificables y políticamente abordables en función de sus causas particulares. Si vamos a aplicar la moralidad católica en la nueva constitución, no era necesario gastar tanto dinero en la Asamblea, hubiéramos podido basarnos sobre los dichos “principios” católicos para crear una nueva constitución y dejar a un lado el debate sobre los problemas sociales.
Aprovecho estas líneas para denunciar también ciertas formas de injusticia que ejerce el Estado sobre los ecuatorianos menos favorecidos económicamente. Y repito el Estado y no el gobierno. La Asamblea debería tomar cartas en el asunto para mejorar las discriminaciones, basadas sobre jerarquías económicas de los ciudadanos, y no sobre lo que seria verdaderamente el mérito, como lo ha mencionado en varias ocasiones el presidente de nuestro país.
Tomo como ejemplo las dichas “Escuelas Superiores” ya sean de la policía, del ejército, de la marina, o de la FAE. Dentro de los requisitos para su ingreso están el pago de fuertes mensualidades, que solo se pueden permitir aquellos que tienen recursos. Los pobres a la tropa y los ricos de oficiales. No estoy metiendo en cuestión la corrupción que deriva de padrinazgos institucionales, es decir las famosas “palancas”, creo que la Asamblea poco pueda hacer por ello, pues son prácticas bien ancladas en las habitudes de los ecuatorianos. Sin embargo, este sistema basado en mensualidades y excesivos costos de prospectos, excluye a muchos jóvenes ecuatorianos que pueden tener muchos meritos para ser parte de estas instituciones, pero sin los recursos económicos adecuados. Estas practicas hacen que se reproduzca ciertas formas de castas, y vivamos con indiferencia ésta manera de exclusión social, sobre todo dentro de las instituciones del Estado, que son aquellas que están presentes justamente para combatir toda forma de injusticia social.
En el caso de la educación superior, que se a convertido en un negocio prospero no solo en Ecuador, sino en toda América latina, puede ser combatido procurando mas recursos para las universidades publicas. Pero como combatir la injusticia de las famosas “Escuelas Superiores”, que son entidades publicas, y que tienen el monopolio exclusivo de sus enseñanzas. La Asamblea debería incursionar en reflexiones sobre estas formas de reproducción social, para impedir que estas prácticas que se presenta hoy como “naturales”, “normales” y que nadie mete en causa porque “siempre ha sido así”. Hoy por hoy podemos cambiar nuestras instituciones para que todos seamos justamente iguales ante el Estado, sin discriminaciones sociales, raciales o simplemente económicas como lo acabamos de describir, en donde el dicho “mérito” lo ganamos con buenos recursos económicos y no con cualidades y virtudes individuales. Pues es más que conocido que a las “escuelas superiores” van los ricos y a la tropa van los pobres, y todo esto bajo la complicidad e la indulgencia del Estado.
Mauricio Bustamante