Abr
22
IMPLICACIONES DE UNA GUERRA MEDIATICA
Abril 22, 2008 | Por: Soledad Vela |
Participación en el Plenario del 22 de abril
El ataque más temido es el del enemigo al que no conocemos; no sabemos cómo enfrentarlo, cuáles son sus armas, ni sus agresiones. Los grandes estrategas supieron diseñar ataques insospechados logrando grandes victorias e inimaginables derrotas a ejércitos y huestes supuestamente invencibles, para quienes la superioridad numérica era su valuarte.
Guerras crueles, bárbaras y materiales ha sufrido la humanidad. Agresivas políticas económicas lanzan contundentes golpes desestabilizando el desarrollo de los pueblos : las guerras frías de amplio espectro y tangibles victorias inhumanas de ineludibles consecuencias, que sin ser fulminantes, aniquilan progresivamente a los pueblos atacados.
Los avances científicos y tecnológicos han sido revertidos en su propósito inicial, son las armas silenciosas del totalitario, la manipulación tendenciosa. La existencia de la injerencia a través de los medios de comunicación es innegable, puede incitar a países a un enfrentamiento armado. El manejo sutíl de los medios de masas traducido en la apropiación de la opinón pública con una valoración totalmente negativa de criterios, puede tener efectos previsibles de consecuencias nefastas: es la invasión a los pueblos dormidos, es el ” Caballo de Troya “, está entre nosotros.
El primer paso a los conflictos bélicos? - La guerra mediática. ¡Existe!, la denuncio. Estamos ante ella, la estamos sufriendo a partir de la violación a nuestra soberanía territorial, identifiquémosla para prevenir sus ataques y no caigamos en sus estrategias, seamos objetivos, estamos ante un enemigo inmensamente superior a nosotros, identifiquémoslo sin temor, no es el invencible Goliat de América Latina, sabemos quién hegemónicamente mueve los hilos de los títeres bélicos, aquí estamos, denunciando y reconociendo a nuestro enemigo… sin miedo. Tenemos la honda que derrotó al gigante, no somos ya las víctimas, somos el poder que levanta la voz en América Latina, desde el Ecuador de Alfaro al mundo.
La guerra mediática no es una falacia, es una sátira contra la libertad de pensamiento, es un recurso para ocultar la conquista de espacios de opinión no informada por parte de ocultas potencias emergentes con intereses de hegemonía imperialista y en contra de un orden global multipolar.
En base a lo expuesto, solicito que en el Art.3 del informe de mayoría presentado por la Mesa de Soberanía y Relaciones Internacionales e Integración Latinoamericana, Título De las Relaciones Internacionales, Capítulo I, De las Realciones Internacionales, en el tercer numeral del artículo innumerado se agregue el término ‘agresión mediática’ de la siguiente manera: “Condena la injerencia de un Estado en los asuntos internos de los demás Estados, y cualquier forma de intervención sea incursión armada, invasión, agresión mediática, ocupación o bloqueo, económicoy/o militar de un Estado por otro;”.
El ataque más temido es el del enemigo al que no conocemos; no sabemos cómo enfrentarlo, cuáles son sus armas, ni sus agresiones. Los grandes estrategas supieron diseñar ataques insospechados logrando grandes victorias e inimaginables derrotas a ejércitos y huestes supuestamente invencibles, para quienes la superioridad numérica era su valuarte.
Guerras crueles, bárbaras y materiales ha sufrido la humanidad. Agresivas políticas económicas lanzan contundentes golpes desestabilizando el desarrollo de los pueblos: las guerras frías de amplio espectro y tangibles victorias inhumanas de ineludibles consecuencias, que sin ser fulminantes, aniquilan progresivamente a los pueblos atacados.
Los avances científicos y tecnológicos han sido revertidos en su propósito inicial, son las armas silenciosas del totalitario, la manipulación tendenciosa. La existencia de la injerencia a través de los medios de comunicación es innegable, puede incitar a países a un enfrentamiento armado. El manejo sutíl de los medios de masas traducido en la apropiación de la opinón pública con una valoración totalmente negativa de criterios, puede tener efectos previsibles de consecuencias nefastas: es la invasión a los pueblos dormidos, es el “Caballo de Troya”, está entre nosotros.
El primer paso a los conflictos bélicos? - La guerra mediática. ¡Existe!, la denuncio. Estamos ante ella, la estamos sufriendo a partir de la violación a nuestra soberanía territorial, identifiquémosla para prevenir sus ataques y no caigamos en sus estrategias, seamos objetivos, estamos ante un enemigo inmensamente superior a nosotros, identifiquémoslo sin temor, no es el invencible Goliat de América Latina, sabemos quién hegemónicamente mueve los hilos de los títeres bélicos, aquí estamos, denunciando y reconociendo a nuestro enemigo… sin miedo. Tenemos la honda que derrotó al gigante, no somos ya las víctimas, somos el poder que levanta la voz en América Latina, desde el Ecuador de Alfaro al mundo.
La guerra mediática no es una falacia, es una sátira contra la libertad de pensamiento, es un recurso para ocultar la conquista de espacios de opinión no informada por parte de ocultas potencias emergentes con intereses de hegemonía imperialista y en contra de un orden global multipolar.
En base a lo expuesto, solicito que en el Art.3 del informe de mayoría presentado por la Mesa de Soberanía y Relaciones Internacionales e Integración Latinoamericana, Título De las Relaciones Internacionales, Capítulo I, De las Realciones Internacionales, en el tercer numeral del artículo innumerado se agregue el término ‘agresión mediática’ de la siguiente manera: “Condena la injerencia de un Estado en los asuntos internos de los demás Estados, y cualquier forma de intervención sea incursión armada, invasión, agresión mediática, ocupación o bloqueo, económicoy/o militar de un Estado por otro;”.
Soledad Vela Cheroni


