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Matrimonio por conveniencia
Abril 22, 2008 | Por: Tania Hermida |
Por Pablo Mogrovejo.
Asesor.
Sobre la penúltima sesión DOCStituyente, en la que se proyectó Mi padre el turco y se debatió sobre familia y matrimonio.
Ecuador acaba de convertirse en una transnación. Al igual que Haití, Puerto Rico, República Dominicana, o Filipinas, los flujos migratorios sur-norte han convertido a este país en una importante fuente de oferta laboral, con una numerosa población repartida en varios puntos de América y Europa.
A la transnacionalización ecuatoriana hay que agradecerle su capacidad para develar más de una vieja certeza, aquellas con las que los ecuatorianos nos habíamos acostumbrado a vivir entre complejos y estigmas. En un momento de la historia, por ejemplo, a los ecuatorianos se nos dijo que éramos vagos. Lejos de casa, en cambio, los ecuatorianos han sido reconocidmos como una mano de obra calificada y competente por muchas sociedades del norte. Hoy por hoy, aademás, las remesas de los migrantes constituyen el segundo ingreso de la economía nacional, luego de las ventas petroleras.
A los migrantes y las migrantes tenemos que agradecerles otra revelación aún más profunda, una de carácter moral. El proceso migratorio ha puesto en evidencia la vulnerabilidad del matrimonio, una de las instituciones tradicionales más rígidas de la estructura moral mestiza. La migración dividió a la familia nuclear y creó un nuevo tipo de familia: la transnacional.
Miles de madres y padres han dejado a sus hijos bajo responsabilidad de otros familiares, como abuelos y tíos, creándose así otro tipo de vínculo solidario que no recae en la pareja sexual.
La reacción ante este trastoque social es todavía moralina. Los medios han estigmatizado a la familia transnacional, asociándola con la “pérdida de valores tradicionales”. Simultáneamente, otras instituciones llamadas a preservar el orden establecido, como las educativas, también se han encargado de difundir visiones contagiadas por los prejuicios morales. Cito a una sicóloga educativa: “La desintegración familiar está creando menores agresivos y a los que ya nada llama la atención, el problema no tiene solución, al contrario, cada día aumenta peligrosamente pues a diario los padres dejan el país para buscar un trabajo y sus hijos quedan con una tía o abuela… en esas circunstancias los menores son proclives a caer en las pandillas, la prostitución y homosexualidad”. (El Comercio, 26 de febrero de 2002).
Estas visiones contrastan con la poca crítica que se hace a la violencia doméstica (de origen eminentemente patriarcal), uno de los problemas sociales endémicos de la sociedad ecuatoriana.
La migración ha sido, por igual, una apuesta a problemas sociales como la violencia familiar; en unos casos la ha agravado, y en otros, por el contrario, es toda una bendición tener a un padre conflictivo y violento a miles de kilómetros de distancia.
Las miradas sesgadas sobre la familia transnacional, sin embargo, parten de un trasfondo aún más insondable: la fragmentación del patriarcado mestizo-cristiano. El proceso migratorio ha proporcionado un grado inusitado de independencia a las mujeres, que localmente tenían, en muchos casos, negada cualquier forma de emancipación. La migración de la dolarización tiene un carácter femenino y esto se ha acentuado por una creciente demanda de servicios en donde lo afectivo tiene un valor agregado, servicios como la enfermería o el cuidado de ancianos. Para la sociedad ecuatoriana, la idea de la “desintegración familiar” está sobretodo asociada a la migración de las madres que, de acuerdo al estigma, habrían “renunciando a su función de madres”, hecho gravísimo para una visión marianista, en la que el único rol legítimo para las mujeres seríá el de vigilancia y protección heroica de sus hijos.
La penúltima edición de la muestra DOCStituyentes abordó el tema del matrimonio y la familia. Desde el cruce cultural, Mi padre el turco es un documento preciso para desarmar las debilidades y las víctimas que oculta el matrimonio heterosexual y monogámico. En el caso de Mi padre el turco, las principales víctimas son todo el círculo de mujeres que rodean al director Marcus Vetter, el protagonista. Madre, madrastra, hermanas y el propio Vetter han sido, de alguna manera, perjudicados por Cahit Cubut, el padre turco, y víctima él mismo, de las presiones sociales de la cultura islámica.
Lo de islámica es apenas un detalle antropológico, porque detrás de ese esqueleto religioso está el espíritu del patriarcado terrateniente. En un momento del film, Cubut admite su obsesión por tener un hijo varón en función de proteger del olvido del tiempo a su apellido y a su escaso patrimonio material. Las mujeres, para él, son eso: un escalón más para una inmortalidad pírrica.
Paralelamente, en las antípodas de esa relacionalidad especuladora, se descubren filones sublimes de otro tipo de amor, uno más libre y casi sobrenatural, como el que se da entre la hermana Cubut con el propio Marcus. Testimonio tras testimonio, el matrimonio y sus consecuencias se muestran como una institución extraña y forzosamente dolorosa para todas las partes.
Para el foro de Mi padre el turco, DOCStituyentes contó con la presencia de la asambleísta Linda Machuca, representante de los ecuatorianos en América del Norte. Linda es una de las voces más autorizadas del proceso migratorio, visto desde el pragmatismo y despojado de cualquier complejo. Su diagnóstico de este proceso, más el de otros grupos como el CINAMI, y el de las académicas Gioconda Herrera y Gloria Camacho, ha enriquecido el debate constitucional en el tema migratorio.
La nueva constitución tendrá que reconocer y garantizar los derechos de todas las nuevas familias que conviven hoy dentro y fuera del Ecuador, especialmente a las familias transnacionales.
Comentarios
3 Comentarios hasta el momento
Familia transnacional o miseria internacional, no comparto con el lema de que las remesas son el segundo rubro economico despues del petroleo, sino al contrario las remesas de los migrantes es y sera el primer rubro econonomico por las siguientes razones:
.-Para contabilizar las remesas tomese en cuenta que el pais no esta invirtiendo absolutamente un centavo.
.-Los migrantes no requieren de exploracion, inversion, explotacion o transportacion, mercado, comercio, etcc.
.-Los migrantes lejos de ejercer nuestros derechos estamos excluidos de participar en el quehacer politico economico o social de nuestro pais.
Para terminar diremos que los migrantes hasta el momento no estamos siendo correspondidos como lo esperabamos, pues vemos con profunda tristeza que la secretaria del migrante no responde a los intereses de los compatriotas que confiamos ciegamente en el rol que tenia que desempenar dicha secretaria.
Para muestra solo citaremos algo brevemente, el subsecretario Jose Astudillo en una reunion llevada a cabo en dias pasados en la ciudad de Danbury CT USA,al ser requerido el porque se ponia trabas a la importacion del vehiculo usado por parte del migrante, supo manifestrar que se debia por la ferrea oposicion de los importadores que no permitian porque este hecho atenta sus negocios, entonces nos preguntamos son a los importadores que se debe nuestro gobierno o al imenso pueblo migrante soporte de la maladada dolarizacion.
La revolucion se lo lleva en el corazon para morir por ella y no de la boca para afuera para vivir de ella.
Gracias por permitirme opinar sus opiniones tienen razon y tenemos que anadirles innumerables opiniones al drama de la inmigracion desde sus itapas iniciales. Hasta. como la idea de la inmigracion, El viaje, la llegada, la busca de vivienda, el buscar trabajo, la lucha por el ahorro, la ilucion de los planes de inversion, perdidas del fruto de su trabajo por diferentes circunstancias, estafas, divorcios etc, ahi viene los divorcios, la relacion con otras sociedades, de diferentes niveles culturales , al final algunos vuelven, sin dinero, sin hijos, sin esposa, alcolismo, drogas etc. pero tambien hay algunos hogares que se han conservado dentro de sus valores familiares y se has superado, y hay una poblacion Ecuatoriana preparada ya egresados de las Universidades que ha lo mejor nunca piensan volver. Piensan que por su nivel de estudios partiendo de costos de estudios que van de 50000 a 100.000 muchos estan financiados profecionales con aspiraciones de buenos enpleos y que piensan que no existe lugar para ellos en Ecuador, es por eso que los temas de los inmigrantes tienen que ser tratados con mucha capacidad por gente capaz si deseamos sacar probecho para nuestro Ecuador si hablamos de fuga de cerebros de Ecuador al mundo porque no hablar de retorno de cerebros del mundo al Ecuador pero para eso hay que buscar la forma, no los vamos ha encontrar en las simples reuniones de comites o algo por el estido tenemos que habrir programas donde ofrescamos oportunidades para tal cometido hay que legislar hay que hacer leyes por eso los inmigrantes nesecitamos representacion en el congreso no solo la licenciada Machucaque para estar sola ha hecho bastante el pobre Sr Rivas le vimos en una fotito tras del presidente Correa nose que respuesta nos va ha dar cuando vuelva y le preguntemos que ha conseguido por los inmigrantes, por eso nesesitamos representacion de acuerdo al numero de ausentes, si buscamos inversionistas que mejor que los mismos hijos de la patria pero tienen que darnos seguridad juridica estimulos anos de gracia. Con los inpuestos etc. si se crea el banco del Ecuatoriano ausente no tiene que ser un banco mas y ofrecer que el envio de remesas va ha bajar de costo, desde ya eso sera un fracaso, pero si tenemos un banco donde seamos accionistas eso si seria un proyecto rebolucionario y unico en el mundo y controlamos la inversion deserientada, desde ya nuestro agradecimiento a todos los asambleistas que nos apoyen a los inmigramtes
Verdaderamente son varios los complejos y prejuicios que habran de superarse, y que bueno sentir que estamos encaminados en ese proposito. Mejor aun saber que los ecuatorianos vamos avanzando a buen paso en una evolucion social ajustada a nuestras circunstancias y a la promisa tangible de una America Latina prospera, solidaria y justa.
De tanto oir las voces de quienes estamos en este voluntario (?) ‘auto exilio’, voy comprendiendo la importancia economica y social de nuestra condicion.
Me complace el analisis de Mogrovejo… claro que hay implicaciones graves y dolorosas en el trauma de la separacion de las familias… hay que plantear soluciones.
Me gusta la idea de repatriar cerebros como lo enuncia el compatriota en el comentario anterior; ademas de facilitar el retorno a quienes deseariamos volver aunque les pese a importadores aviesos. Quiza el gobierno pudiera gestionar con gobiernos huespedes una especie de reunificacion familiar como la que Cuba forzo a los yanquis a aceptar( que con apego a la tradicion los yanquis no honran como deberian).
Hubiese querido extenderme un poco mas, pero me sera necesario estudiar mejor este asunto.
Con el optimismo por una patria grande
Desde Toronto, Canada
Francisco Arce