Sep
2
¿Por qué vamos a cerrar el Congreso Nacional?
Septiembre 2, 2007 | Por: Virgilio Hernández |
Cinco buenas razones:
1. Porque el Estatuto señala que la Asamblea Nacional Constituyente tiene plenos poderes para transformar el marco institucional del estado y realizar una nueva Constitución para lograr un país con justicia, democracia, soberanía y dignidad.
2. Porque el Congreso actual tiene un problema de ilegitimidad desde su propio nacimiento. En las últimas elecciones en 15 de las 22 provincias ganó el voto nulo y además no participó la fuerza política que ganó las elecciones, por tanto, la supuesta fuerza de la partidocracia es una mentira.
3. Porque no es conveniente para la democracia que existan dos instancias de representación popular porque pueden entrar en contradicción y ya la población decidió con el 82 % de los votos que el espacio legítimo es la Asamblea Nacional Constituyente.
4. Porque es el refugio de la partidocracia y han traicionado los intereses populares y del país, al negar por ejemplo la ley de justicia financiera y la ley de soberanía energética que buscaban controlar los abusos de la banca y frenar el contrabando de nuestros recursos.
5. Porque la Asamblea puede establecer mecanismos para desarrollar las funciones de legislación y fiscalización, como por ejemplo, a través de la conformación de una Comisión Legislativa, que deberá ser conformada en la misma proporción de votos que tengan las fuerzas políticas en estas elecciones que serán las más democráticas de la historia.
Comentarios
1 Comentario hasta el momento
Lo conozco de la PUCE aunque nunca tuve clases con usted.
Coincido con lo inútil que resulta el Congreso Nacional, dada la calidad de sus miembros. Me sorprende, sin embargo, la ligereza con que este post analiza la cuestión de las potestades de la Asamblea Constituyente.
En definitiva, aunque quisiera que se cierre el Congreso (y se utilice su presupuesto en la Constituyente, para evitar aumentar el ya grande gasto corriente del sector público), creo que esto jurídicamente no es posible.
O al menos no es posible sin romper la democracia formal actual.
Tengo 5 razones para creer ello:
1. Porque el Estatuto señala que la AC tiene plenos poderes para 2 cosas: transformar el marco institucional del Estado y redactar una nueva Constitución. Sin embargo, dicho estatuto establece que ambas actividades entrarán en vigor una vez aprobadas mediante referéndum:
“Art. 1.- (…)La transformación del marco institucional del Estado y la nueva Constitución, solo entrarán en vigencia con la aprobación en referéndum, de la nueva Constitución.”
http://ecuadorelige.com/2007/02/28/decreto-ejecutivo-148-estatuto-definitivo-de-la-consulta-y-asamblea-constituyente/trackback/
Luego, las decisiones de la Constituyente no serán obligatorias hasta que no se aprueben en referéndum.
2. El Congreso tiene un problema de ilegitimidad. Pero no por las razones que usted esgrime. En primer término, el voto nulo no supera el número de votos en plancha MAS votos individuales en ninguna provincia, aunque supera al número de votos individuales, pero eso no significa, en estricto sentido, que el nulo ganó a los votos válidos.
En todo caso, supuesto el caso de que en 15 provincias hubiese ganado el nulo, por qué habría que despedir a los diputados que provienen de las 7 provincias donde ellos SI ganaron al voto nulo?
Se afirma que la supuesta fuerza de la partidocracia es una mentira. Esto es cierto y coincido, pero creo que esta “falsa fortaleza” que reivindican los viejos partidos no está causada por la falta de participación de Alianza País en los comicios legislativos pasados, sino por los vicios en las reglas electorales: desde el método de asignación de escaños hasta la integración de los tribunales electorales, pasando por el des-control del gasto electoral y las trampas de la plancha y del voto mal-informado. La no-participación de la lista 35 en la elección pasada fue una estrategia que en nada afecta la ilegitimidad de la “fuerza” de los partidos representados en el congreso. Es decir, yo creo que los vicios intrínsecos de las reglas electorales son las que hicieron a las elecciones PLURIPERSONALES de 2006 ilegítimas: tanto las de diputados como las de concejales y consejeros, donde AP sí participó.
También creo que el actual Congreso es ilegítimo porque muchos de sus integrantes son los suplentes de diputados de oposición que fueron RESTITUIDOS (muy a mi pesar, por cierto) por el TC, en sentencia irrevocable de cumplimiento inmediato.
3. No conviene que dos instancias de representación popular entren en contradicción. Pero ello ya ocurre con la tradicional pugna de poderes Ejecutivo/Legislativo: ambos poderes CONSTITUIDOS llevan años en contradicción (no sólo en este gobierno). Si esa fuera la lógica, siempre que entran en contradicción, debiera cancelarse el Congreso. Eso se llama pretexto para la dictadura.
Si usted se refiere a la contradicción entre dos entes colegiados con potestad de emitir actos normativos de carácter legal y supra-legal, debo comentarle que tanto la experiencia boliviana (2006-7) como la ecuatoriana (1998) revela que no es muy grave la co-existencia de Congreso y Asamblea.
Quiero recordarle que el 82% de los votantes no dijo que “el espacio legítimo es la ANC”, sino que dijo, entre otras cosas: “Art. 1 (…) La transformación del marco institucional del Estado y la nueva Constitución, solo entrarán en vigencia con la aprobación en referéndum, de la nueva Constitución.”
4. En efecto, el Congreso es el refugio de la partidocracia, pero si vamos por esas comencemos a botar ciertos alcaldes también!
En cuanto a la ley denominada “de justicia financiera”, creo que el error madre del proyecto fue establecer techos a las tasas de interés en base a cálculos estadísticos históricos, en lugar de establecer conexión entre la tasa ACTIVA como porcentaje (superior al 100%) de la tasa PASIVA. es decir, vincular el interés ganado por el banco con el interés pagado a los ahorristas.
Hasta donde conozco, la ley de soberanía energética está por ser aprobada por el legislativo.
5. La Asamblea NO PUEDE establecer mecanismos ni crear Comisiones Legislativas, pues la Constitución de 1998 dice claramente que el Congreso es el que legisla. Nuevamente, las decisiones de la Asamblea, tanto en lo referente al “marco institucional del Estado” como en lo relativo a la Constitución como tal no entrarán en vigor sin antes ser aprobadas en referéndum. Nos guste o no, la Constitución de 1998 sigue vigente y es de obligatorio cumplimiento hasta que el Registro Oficial publique los resultados del referéndum aprobatorio del trabajo de la Asamblea. Las leyes que “apruebe” la tal Comisión Legislativa serán objeto de demandas de inconstitucionalidad por la forma y seguramente serán declaradas nulas, con lo que el trabajo de la tal Comisión será una pérdida de tiempo.
Quiero que se me entienda bien: no es que me interesa que los diputados sigan ganando sueldo “a vaca”, sino que creo que cuando la Asamblea viole el Estatuto, va a crear una crisis con diputados presentando amparos, marchas y contra-marchas en el centro de Quito, mala imagen internacional, inseguridad jurídica, etc.
Entonces, más grave sería cancelar al Congreso que dejarlo ahí, inútil como está. Matémolo con la indiferencia, mejor.